Cómo construir viviendas sostenibles utilizando madera


El uso de la madera es muy común en la construcción de viviendas en países septentrionales, aunque extendida a los cinco continentes. Es un material flexible y adaptable, que admite diferentes tipos de huecos, texturas, formas, y grandes luces a nivel estructural. Es un material natural que requiere en su explotación una gestión responsable, y está ligada a ambientes saludables y confortables -aislamiento térmico y acústico, además de regulador de la humedad-, compatible con el resto de materiales utilizados en la construcción.

Países como Escandinavia, Alemania, Japón, Estados Unidos o Canadá, han escogido la madera como material fundamental en la construcción de viviendas unifamiliares, por sus múltiples ventajas. Desde el punto de vista tecnológico, y tratando de acabar con mitos y dudas existentes alrededor del uso de este material en la construcción, esta realidad puede ser una garantía de que su uso es posible en otros países como en España.

Existen sistemas de gestión forestal en aquellos países en los que es habitual la construcción con madera. En dichos países, las superficies de crecimiento y cultivo crecen continuamente. Existen organismos que controlan que dichas explotaciones son gestionadas de manera racional y sostenible, como sucede con Forest Stewardship Council (FSC), un organismo a nivel mundial, con oficina en España -FSC España- y totalmente independiente, que certifica la madera que proviene de explotaciones forestales responsables, con el fin de conservar la masa forestal del planeta.

El Instituto de Materiales Sostenibles ATHENA, realizó un estudio en el que comparaba la construcción de una misma vivienda unifamiliar, pero con tres materiales distintos: cemento, acero y madera, y en el que se evaluaba 6 parámetros medioambientales que definen la sostenibilidad de los tres métodos constructivos: cómo se obtienen y se transforman las materias primas utilizadas, el proceso constructivo de la vivienda, y el consumo de recursos durante los 20 primeros años. El siguiente gráfico muestra los resultados obtenidos:

Fuente: DELTADOS 

 

La madera es un material polivalente
La madera es un material con diferentes usos en la construcción:
– Cerramientos interiores y exteriores.
– Cubiertas.
– Estructuras: forjados, pilares, vigas y cerchas, etc.
– Carpinterías: puertas interiores y exteriores, ventanas, celosías, protecciones solares, etc.
– Suelos.
– Particiones interiores: paredes, mamparas, techos, etc.
– Mobiliario.

La madera utilizada en la construcción presenta ventajas
Es un material que necesita menos energía para su transformación y producción, que otros materiales constructivos. Es ligero y resistente, por lo que puede ser una alternativa eficaz al acero o al hormigón. Es un material renovable y como recurso natural, debe ser gestionado de manera responsable en su explotación en bosques. Se genera de forma natural gracias a la energía solar necesaria para su crecimiento, y es biodegradable.

La madera, como material constructivo, contribuye a mantener la calidad del ambiente interior:
– Respira, ya que regula la humedad contenida en el ambiente interior: absorbe y expulsa la humedad. Este aspecto contribuye previniendo a los usuarios de viviendas de madera, de patologías relacionadas con el reumatismo a de las vías respiratorias.

-Proporciona aislamiento térmico y acústico. Mantienes los hogares frescos en verano y templados en invierno. Se ha calculado un ahorro en la demanda de calefacción y refrigeración con valores entre el 50 y el 60%. El uso adicional de aislantes naturales como la lana de roca, de oveja, de algodón reciclado, mejoran aún el comportamiento térmico y acústico de las viviendas construidas con madera.

Además, se puede reciclar y reutilizar, es decir, la madera puede ser recuperada, desviándola del camino hacia vertederos, y rehabilitada, o bien reciclada y procesada para su uso como elemento constructivo o decorativo, con otra finalidad o función.

– Permite eliminar los puentes térmicos al tratarse de un sistema de construcción en seco. Lo mencionamos en un post anterior sobre la inercia térmica en la construcción de edificios eficientes.

Las casas de madera, son viviendas duraderas, y existen ejemplos en países del Norte de Europa con viviendas construidas en madera y con más de un siglo de vida. Por otro lado, el riesgo de incendio es el mismo que en cualquier otra vivienda: la madera arde si se genera un incendio y se consume lentamente hasta convertirse en cenizas.

Como contrapunto, requieren de mantenimiento periódico para garantizar el perfecto estado del material: humedades, ataques de insectos, tareas de pintura y sellado. Además, construir viviendas unifamiliares, en lugar de edificios en altura, implica crecimiento urbanístico en horizontal, con las desventajas que ofrece este tipo de desarrollo, frente al crecimiento urbanístico en vertical, y la liberación del espacio libre exterior.

Asociación de Fabricantes y Constructores de Casas de Madera (AFCCM)
La AFCCM fue creada en el año 2000 como organización profesional, con un doble objetivo. Por un lado, dar a conocer la madera como material para la construcción de viviendas, entre el público en general, y a la Administración; y por otro, centrar sus esfuerzos en el desarrollo y mejora de la calidad de la madera como material constructivo.

Las viviendas construidas con madera se consideran una alternativa ecológica a las viviendas tradicionales ejecutadas con hormigón y ladrillo. Son más económicas, ya que su coste es menor y se construyen en plazos más cortos; y también son más beneficiosas para el medioambiente, ya que no se utiliza materiales derivados del petróleo. Por otro lado tienen que ser construidas con madera certificada que provenga de tala responsable, para mantener el equilibrio.

FUENTE: www.certificadosenergeticos.com