Casetas de madera para el jardín – Todo lo que hay que tener en cuenta para construirla


 

Una iniciativa super práctica y accesible para sumar espacio extra de guardado o para el disfrute familiar. Admite múltiples formas y diseños, es amigable con el medio ambiente y – para quienes se animen – un excelente proyecto para las vacaciones.

Una vez más, los profesionales del Departamento de Arquitectura de CADAMDA – La Cámara de la Madera – invitan a realizar un nuevo plan constructivo, siempre con la madera como protagonista. En esta oportunidad, la propuesta es implementar una CASETA DE MADERA PARA EL JARDÍN, PARQUE, TERRAZA o donde se necesite. Una construcción ecológica, económica, rápida y sencilla de realizar y que ofrece un increíble rendimiento de aislamiento térmico, por lo que representa un gran ahorro energético.

La madera es uno de los productos estrella para el desarrollo sostenible. Es renovable, reciclable y carbono neutro o positivo. Además, en nuestro país la madera que se utiliza proviene de bosques gestionados de forma sostenible y certificados. Provee materia prima para productos de primera necesidad de la población, como viviendas, muebles, papeles, energía, químicos, reemplazando en muchos casos, el uso de productos no renovables provenientes de la minería y los combustibles fósiles. Con las nuevas tecnologías, como la nanotecnología y las biorrefinerías, se agregan un sinnúmero de otras aplicaciones.
La madera también ofrece un entorno muy agradable para la familia y los amigos, ya que la madera es un buen aislante acústico. Sus prestaciones superan incluso las de los materiales más modernos. Por si fuera poco, las estructuras de madera pueden durar al menos 100 años si se realiza el mantenimiento adecuado. Para ello, se recomienda usar productos no contaminantes que se encarguen de protegerla. Con un tratamiento adecuado cada 3 o 5 años debería bastar para disfrutar la caseta de jardín durante mucho tiempo.

Pensadas para ser una extensión del hogar, ya sea como un almacén, una casa de herramientas, escondite, casa de té o espacio dedicado a la lectura, zona de entrenamiento, yoga, zona de juegos infantiles… una caseta de madera en el jardín cubre muchas funciones. Existen diferentes tipos y tamaños y es el arquitecto Diego García Pezzano, responsable del Dpto. de Arquitectura de CADAMDA – La Cámara de la Madera, quien brinda pautas y consejos para llevar adelante este proyecto y elegir la que mejor se adapte a nuestras necesidades.

TIPOS

“Como primer punto, debemos diferenciar las tipologías de las casetas de madera para el jardín. Unas pueden estar destinadas a aumentar las superficies de guardado y otras pueden tener como destino el disfrute familiar, los juegos u otros espacios recreativos. Cada tipo tendrá similitudes, pero también diferencias para poder obtener el mejor beneficio”
Las de la primera categoría – espacios de guardado, anexos para herramientas, bicicletas y otros rodados, utensilios de huertas y jardines, guardamuebles, etc. – pueden ser desde “simples armarios para colocar bajo techo o a la intemperie o casetas propiamente dichas en las cuales puede ingresar una persona. Las de tipo armario suelen tener anchos que pueden ir desde los 60 a 90 centímetros por 1.20 a 1.80 metros de ancho con alturas variables de entre los 1.5, 1.8 a 2.1 y con cubiertas a una o dos aguas. Se componen de un bastidor estructural con un entablonado machihembrado de cerramiento, del cual también se constituyen sus puertas. Las de mayor tamaño, si bien las podemos encontrar de varias medidas, es habitual que tengan 1.5×2, 1.8×2 o 2 x3 metros con alturas de entre los 1.8 a 2.1m. Es decir, superficies que van de los 3 a los 6 m2” explica el arquitecto. “Es recomendable instalarlas elevadas unos 20 centímetros del terreno natural para aumentar su durabilidad”.
Si pensamos en construcciones destinadas al disfrute, ya sea de los niños o de la familia, las medidas y formas se asemejan a las anteriores, pero su altura puede ser algo más baja para darle a los niños la sensación de “casita de cuentos”.

MATERIALES y MANTENIMIENTO

En los casos de las casetas de madera, lo usual es el uso de pinos como el elliottis o el taeda. “Si bien pueden ser empleados sin impregnar, con un adecuado mantenimiento, lo ideal es que estos pinos estén impregnados para tener una mayor durabilidad con un mantenimiento menor que se limita a realizar un tratamiento de pintura exterior” aconseja García Pezzano. “Los tiempos de repintado varían de acuerdo a los productos empleados. Las pinturas como el látex o los sintéticos tiene mayor durabilidad en su exposición al sol y a lluvia pudiendo ser un tiempo razonable de repintado entre los 4 a los 6 años dependiendo el grado de exposición”
Asimismo, continúa, “las terminaciones con lasures nos permiten seguir apreciando la textura de la madera, pero pueden durar un poco menos de tiempo. En el caso de los incoloros requieren repintado todos los años y los colores oscuros entre 3 a 4 años dependiendo de la orientación y grado de exposición.

COSTOS

“El costo de estas casetas es variable en relación al tamaño y configuración, pero pueden rondar entre los 12.000 a 20.000 pesos el m2” agrega el profesional. “Se las puede conseguir pre-armadas, y como si fuera un mueble, ensamblarlas en el lugar de uso o para aquellos con cierta habilidad manual es posible construirlas uno mismo con herramientas simples”.
Sea cual sea la forma elegida de instalar una en nuestro hogar, las casetas de jardín son elementos decorativos muy útiles porque amplifican el espacio útil, son estéticamente agradables y se adaptan a cualquier requerimiento de cantidad de superficie, diseños, pintura, destinos y gustos.

Fuente: facebook.com/cadamda