Un producto que no se queda plantado y sigue evolucionando


Desde la Cámara de la Madera (Cadamda) resaltaron que hay más opciones para aplicar el material a las edificaciones. También se trabaja en líneas de crédito que las contemplen.

POSADAS. La construcción en madera también destaca su propiedad bioconstructiva y de menor impacto con el medio ambiente.
Desde la Cámara de la Madera (Cadamda), su gerente comercial Daniel Lasalle explicó a El Productivo la disponibilidad de nuevos productos de madera como técnicas para la construcción en seco. Se resaltó que actualmente se trabaja sobre leyes que permitan un mayor uso del material en nuevas construciones domiciliarias.
El directivo de la asociación nacional resaltó también el trabajo con especies implantadas como el eucalipto, que hasta pueden utilizarse para construcciones a la interperie.
Lasalle explicó que el consumidor actual se preocupa más por adquisición de materiales que certifiquen el cuidado del medio ambiente. Así, volvió a destacar las posibilidades de certificar la materia prima proveniente de forestaciones en el país.

¿Cómo ven la implementación de nuevos productos-soluciones de madera en la construcción? ¿Podrían ejemplificar algunos de estos productos?
En nuestro país, el tipo de construcción tradicional sigue siendo el sistema húmedo, con los materiales clásicos: ladrillos, arena y cemento. Sin embargo, la construcción en seco viene ganando un importante terreno (como en otros países del mundo, que pasó a ser el sistema tradicional,) ya que posee fuertes ventajas frente al sistema constructivo húmedo. Las más importantes: el tiempo de realización de los proyectos, costos, la inclusión de materiales ecológicos y que en la actualidad se hacen proyectos a medida según las necesidades de cada usuario.
El producto por excelencia es el sistema de construcción por bastidores o Ballon Frame como se conoce a nivel mundial que ha demostrado ser un sistema constructivo rápido, resistente al tiempo, limpio y que comienza a posicionarse cada vez más en el público nacional.
En este sentido la Cámara ha encarado un enorme proyecto de marketing de la madera para crecer en productos no tradicionales como el antes mencionado y para recuperar terreno en productos donde la madera perdió su liderazgo como en el caso de las aberturas, por ejemplo. Un dato clave es que la madera es el único producto renovable en una obra, sus capacidades y ventajas térmicas, su calidez y exclusividad y muchos otros atributos que la sociedad debe conocer para elegirla.

¿Qué piensan de las restricciones crediticias para financiar casas de madera? ¿En qué habría que trabajar para superar esto?
Actualmente, se están aprobando leyes para que la madera tenga una fuerte participación en los planes de viviendas como el Fonavi y Procrear.
De la misma manera, con el apoyo de gobernaciones y municipios se está trabajando sobre el tema, el tratamiento es sobre líneas hipotecarias y siguen los mismos lineamientos que para la construcción tradicional; por supuesto, de acuerdo a la disponibilidad en otorgamiento de créditos por parte de los bancos.
Otro punto de cambio es el de los seguros para construir, etcétera; la mayoría de las compañías de seguros de renombre tienen productos que cubren las necesidades de este sistema.

¿Qué se está pidiendo a los productores forestales en cuanto a calidad de madera, diversidad de especies?
La Cámara, por razones de sostenibilidad y al ser un material renovable, promueve el uso de maderas implantadas de rápido crecimiento como ser pino o eucalipto. Las forestaciones en Argentina han cambiado mucho en los últimos 20 años, pasando de un destino celulósico a madera de alta calidad con destino aserrable. El cambio se ha dado por un manejo forestal con menor densidad de plantas por hectárea y con podas y raleos para obtener madera libre de nudos. A esto se le suma un importante avance en genética e investigación donde el sector privado e instituciones nacionales como Inta e Inti aportan mucho al mercado de la madera.
El eucalipto por ejemplo ha tenido un enorme crecimiento reemplazando a maderas nativas duras y ha demostrado eficiencia en su uso a la intemperie y aplicado a productos como pisos con una durabilidad muy aceptable.
Otro aspecto de importancia es una mayor conciencia en el consumidor que cada vez más se preocupa por el origen y la cadena de trazabilidad del árbol. Por ello creemos que el mercado de la certificación de la madera va a seguir creciendo no sólo como una demanda de mercados extranjeros sino como una solicitud también de un consumidor nacional con mayor conciencia. Es por eso que la Cámara apoyó la iniciativa del Sistema Nacional de Certificación Forestal Cerfoar.
Confiamos en que el país puede alcanzar un ansiado desarrollo forestal, creciendo en superficie, calidad y principalmente industrializando la madera.

 

Sábado 1 de noviembre de 2014

Fuente: Territorio Digital – Suplemento El Productivo