DESDE SUIZA CON AMOR Y TRADICIÓN: LA TÉCNICA ‘TAVILLON’ o TEJUELAS DE MADERA


Hoy les traemos una técnica ancentral proveniente de Suiza Se denomina «tavillon» y es un material de revestimiento tradicional muy efectivo que se sigue utilizando hoy en día debido a sus condiciones aislantes. De hecho, los techos de madera son hasta 10 veces más aislantes que los de teja, 20 más que la pizarra y 35más que la piedra.

 

Los profesionales de CADAMDA, Cámara de la Madera – siempre a la vanguardia en innovación, trayectoria y profesionalismo precursor en construcción con madera – presentan ahora una técnica que, aún desconocida en estas latitudes, promete convertirse en una solución accesible, amigable con el medio ambiente, con multiplicidad de opciones en los materiales, aplicaciones y usos, innovadora y de innovadora excelencia para todo tipo de techos y revestimientos.

Se trata de una técnica ancestral suiza que se transmite oralmente de generación en generación, ya que sólo puede aprenderse bajo la tutela de un maestro artesano. Fácilmente divisable en techos y paredes de granjas, chalets, cabañas, campanarios, monumentos y construcciones adornados con filas de miles de tejas de madera – esta técnica similar a una superficie con “escamas” – es un revestimiento altamente sustentable, ya que brinda excelente protección contra el frío y la lluvia. Contribuye a un ahorro de energía de más del 70%, permite luchar contra los gases de efecto invernadero al atrapar CO2, favorece la gestión sostenible de los bosques y es perfectamente reciclable.
Se han encontrado rastros de esta modalidad constructiva en obras provenientes del período neolítico en Suiza. La tejuela, teja o ripia es una tablilla plana o ligeramente biselada con sección rectangular y de dimensiones variables, dependiendo de la especie de madera que se usa como revestimiento exterior de muros y cubiertas.

Se transmite exclusivamente entre individuos y se perfecciona con cada trabajo, con lo cual, siempre hay variaciones regionales en la forma en que se colocan las tablillas o tejas. Cada «tavillonneur» tiene su propio método; se trata de un trabajo artesanal, ya que cada “tavillons” se coloca a mano y de acuerdo a las características de cada proyecto. Dependiendo del grosor de la madera y de la técnica utilizada para colocarlas, las tablillas también son conocidas como «anseilles» o «bardeaux». Las tejuelas de madera varían en color desde el beige al plateado, y se destacan en el paisaje montañoso de Suiza, aunque también se pueden ver este tipo de obras en los países escandinavos como Suecia, Noruega y Dinamarca y en el norte del continente americano como Canadá y los Estados Unidos. En América del Sur, un claro exponente de viviendas que muestran esta técnica está en diversas construcciones del sur de Chile, siendo la isla de Chiloé reconocida por usarlas mayormente. La forma suele ser rectangular, aunque también es posible encontrar cóncavas y redondeadas.

Los Alpes, los Pirineos, la tierra de “Heidi” o quizás nuestra Patagonia, podrían ser los espectaculares escenarios de esta maravillosa técnica. Basada en la utilización de una tejuela de madera – tavaillon o tavillon (bardeau en francés) – que se utiliza tradicionalmente como revestimiento para la mejora del aislamiento térmico y la protección del desgaste de techos y fachadas. En la Edad media el tavillon era un material de uso muy común junto con la paja, utilizándose ambos como revestimientos habituales. El tavillon implica una técnica constructiva concreta en función de la posición en la que se coloca y también según la tradición de la región.

Las maderas utilizadas dependen de la región, siendo el abeto y el alerce más común en regiones montañosas y roble o castaño en las llanuras. En Argentina y América, el pino es el indicado para este arte arquitectónico. De hecho, se estima una durabilidad de 40 años para un techo de pino realizado con esta técnica.

En la arquitectura contemporánea, es posible encontrarlas en diversos edificios en Norteamérica y Europa con madera de cedro y pino. Además, gracias a la fabricación industrial, ya no existe un tamaño uniformado y las dimensiones pueden varias de acuerdo a las necesidades de cada cliente. De esta forma, la teja de madera es la alianza perfecta de un producto reconocido con valor ancestral y visión sustentable. El tono natural se integra perfectamente a cualquier tipo de entorno y a cualquier tipo de vivienda, sea cual sea el color original de la teja. La cubierta de tejas de madera es una de las más antiguas y resistentes técnicas. Poco a poco olvidada, regresa hoy con fuerza gracias a sus cualidades ecológica y económica. Distribuido en el mundo entero, es un producto de una calidad irreprochable que combina tres componentes esenciales: estética, confort y ahorro de energía.

También en América del Norte

Similar a la técnica tavaillon o tavillon, en Estados Unidos y Canadá esta forma constructiva se denomina “Shake Siding” y son muy reconocidas en graneros, zonas rurales, paredes y techos de todo tipo de hogares, incluso muy lujosos y, a pesar de las nuevas tecnologías disponibles, muchos constructores continúan optando por este sistema clásico, logrando viviendas que parecen salidas de los libros de cuentos. La madera mayormente utilizada para construir estos techos es el pino, que otorga una gran protección y correctamente tratado alcanza una alta durabilidad. Además, se suelen utilizar secoya de California (Sequoia sempervirens) y el cedro rojo occidental (Thuja plicata), entre otros tipos de madera.

Fuente:  cadamda