Bioconstrucción


Se denomina comúnmente bioconstrucción a los sistemas de edificación realizados con materiales de bajo impacto ambiental o ecológicos, reciclados o altamente reciclables, o extraíbles mediante procesos sencillos y de bajo costo como, por ejemplo, materiales de origen vegetal.

bioconstrucion_01El acto de construir genera un gran impacto en el medioambiente. La bioconstrucción tiene como objetivo minimizar en la medida de lo posible, ayudando a crear un desarrollo sostenible que no agote al planeta sino que sea generador y regulador de los recursos empleados para conseguir un hábitat saludable y en armonía con el resto.

Una definición ingeniosa sobre la bioconstrucción es “la manera de construir que favorece los procesos evolutivos de todo ser vivo, así como la biodiversidad. Garantizando el equilibrio y la sustentabilidad de las generaciones futuras”.

La madera es uno de los materiales predilectos en los sistemas de edificación compatibles con la bioconstrucción, ya que posee múltiples ventajas, sobre todo en el ámbito ecológico. Hay que recordar que la madera continúa con sus propiedades de absorción de CO2 una vez preparada y colocada en obra. Esto permite una drástica reducción en las emisiones de este nocivo gas, y un valor añadido en comparación a las construcciones tradicionales de hormigón.

Un rol destacado en la propagación de la bioconstrucción es del arquitecto o constructor, cuando toma conciencia de la importancia de su trabajo, no sólo para sus clientes sino para la sociedad y el planeta. De sus decisiones y operar dependerá cómo se desarrollará la vida, allí donde intervenga.
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Aportes de la madera a la bioconstrucción:

– Es natural.

– Es renovable: El fenómeno de los bosques de cultivo ha quitado presión al uso de maderas nativas. En Argentina por ejemplo, el 95 % de la foresto-industria trabaja sobre este tipo de bosques.

– Es sustentable, ya que haciendo un uso responsable y un aprovechamiento sostenible, ayuda al incremento de los bosques.

– Durante su periodo de crecimiento, los bosques fijan en su interior gran cantidad de CO2, uno de los gases que provocan el “efecto invernadero” sobre la Tierra. Pero, son los bosques jóvenes, es decir, los que están en crecimiento, los que fijan más carbono. Los bosques adultos, aquellos que casi han alcanzado su máximo crecimiento, fijan cantidades muy pequeñas de carbono. Por tanto, es necesario realizar un aprovechamiento sostenible de los bosques que ya han alcanzado su máximo crecimiento, favoreciendo su regeneración y crecimiento.

– Su transformación requiere un mínimo consumo energético.

Sus desechos son biodegradables ya que es un material orgánico.

Es reciclable y biodegradable, los desperdicios de aserraderos por ejemplo pueden utilizarse en otras industrias como por ejemplo la producción de energía.

– Tiene unas excelentes propiedades como aislante térmico, colaborando al ahorro energético y a la eficiencia energética.


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