Construcción en Madera, una vía rápida y sustentable. Entrevista a Marcelo Torrisi, gerente gral. del Grupo Tapebicuá


ARGENTINA.
El 2018 se perfila como un gran año para la industria forestal y de la construcción con madera. Uno de los protagonistas del sector afirma que es posible atender la demanda de paneles estructurales para fabricar hasta 7.000 viviendas de madera por año.

Ya sea para colaborar en la reducción del déficit habitacional o para la construcción de las viviendas y hogares sustentables del futuro, la construcción con madera toma un nuevo impulso con multiplicidad de proyectos de obra en todo el territorio nacional. La industria de la madera continúa su franca expansión nacional y conquista cada vez mayores espacios, gracias a sus enormes ventajas ambientales y de sustentabilidad.

La madera es un recurso natural y sustentable que, debido a su velocidad de respuesta, la capacidad disponible del recurso forestal y el procesamiento industrial, permite dinamizar el empleo y las economías regionales, agregando valor a la materia prima proveniente de bosques cultivados como también por los claros beneficios ambientales, económicos y constructivos de los sistemas utilizados.

Se trata de una cadena de valor que tiene un efecto multiplicador desde la semilla, la plantación, resina y todos sus derivados, manejo forestal, cosecha de rollos, destino de rollos finos para celulosa y papel y de rollos para madera aserrable, aprovechamiento de desperdicio como chip y viruta para generación de energía renovable, maderas y molduras con destino para la construcción y viviendas con madera y muebles, entre otros usos.

Renovable y reciclable

Especialmente en la construcción y en comparación con otros materiales, la madera es un material renovable, reciclable y carbono neutro. Esto contribuye con la mitigación del cambio climático y a su vez con calentamiento global, siendo el material de menor demanda energética para su fabricación.

Debido a su capacidad aislante superior a cualquier material de uso tradicional en el país, promueve un bajo consumo energético que implica ahorro para el usuario y la sociedad, en un contexto energético deficitario. Asimismo, la madera cuenta con una gran resistencia estructural en relación a su peso, con un óptimo comportamiento antisísmico, posee una buena resistencia ante el fuego, es durable, estética y cálida.

De hecho, la construcción en seco con madera tiene como principal ventaja el tiempo de ejecución del proyecto, que es hasta en un 60% menor en comparación al sistema tradicional. Esto permite bajar costos, ya que los plazos de la obra se acortan y se cumplen de forma estricta, aspecto difícil en la construcción tradicional. Y, por su parte, la aislación térmica es entre 7 y 14 veces más efectiva que la de materiales convencionales.

Una de las protagonistas de este sector y que marca tendencia en el mercado nacional y regional se encuentra actualmente en plena capacidad de producción de todas sus líneas y con el objetivo puesto en sostener la calidad de sus productos y lograr eficiencias a partir de mejoras en los procesos industriales y actualizaciones tecnológicas con foco en la competitividad.

“A partir de la nueva dinámica que surge luego del acuerdo con el gobierno por medio del cual el 10% de las viviendas sociales serán construidas con sistemas de construcción con madera, se genera un escenario movilizador para toda la cadena. Justamente, hoy orientamos nuestro foco a tres pilares fundamentales: nuevas unidades de negocios, alianzas estratégicas con partners del exterior para complemento de línea de productos y la permanente inversión en equipos”, explica Marcelo Torrisi, Gerente General de Grupo Tapebicuá.

“A partir del impulso del gobierno a la fabricación de casas con madera vimos un enorme potencial como nicho de negocio y la oportunidad para saltar de la primera etapa de transformación industrial para generar un producto de gran valor como lo es la vivienda de paneles industrializada bajo el sistema constructivo del ballon frame. De hecho, estamos en óptimas condiciones que nos permiten montar una casa industrializada en tan solo dos días. Actualmente destinamos un sector de la nave industrial para el montaje de las mesas de armado de paneles y equipos complementarios, enviamos un equipo de trabajo a capacitarse en este sistema de construcción y quedaron asignados a la construcción de los primeros prototipos que serán exhibidos en nuestra planta una vez finalizados”, relató el directivo.

Datos
3 meses es el tiempo de ejecución de una construcción con madera de 60 m², contra 8 del método tradicional.

80 años tarda en crecer un pino natural de Canadá. En la Mesopotamia se calcula unos 18 años.

La madera cuenta con una gran resistencia estructural en relación a su peso y con un óptimo comportamiento antisísmico.

“Hoy la arquitectura de vanguardia busca construir de una manera amigable con el medio ambiente, y la madera saca ventajas”.

Daniel Lassalle, gerente comercial de Cadamda.