Europa: las claves para construir una casa pasiva


Cómo funciona y cómo ahorra energía una casa pasiva.

  • Una ‘Passivhaus’ no es un diseño arquitectónico sino una serie de normas energéticas que se pueden aplicar a cualquier construcción.
  • Una casa pasiva consigue reducir el gasto de energía hasta un 75%.
  • Aislamiento térmico de suelo, muro y techo, sin puentes térmicos y con sistemas de ventilación de recuperación de calor.

Una casa pasiva o Passivhaus busca ser una vivienda de máxima eficiencia energética. Pero no es un tipo de diseño arquitectónico. Como explica la Plataforma de Edificación Passivhaus (PEP), se trata en realidad de un modo de construir; una serie de normas energéticas que se pueden aplicar a cualquier construcción. El concepto nació en los años 90 de la mano de un grupo de arquitectos alemanes y suecos.

Ya hay numerosos ejemplos de casas pasivas en España. Entre ellas, la Casa Arias en Roncal (Navarra), la Casa Entreencinas de Villanueva de Prías (Asturias), las Casas Rurales Pasivas en Ibero (Navarra) y hasta el Palacio de Congresos Europa en Vitoria o la biblioteca de Villamediana de Iregua (La Rioja). Incluso existe un proyecto de 32 viviendas libres en Soto de Lezkairu (Pamplona), que será el primer edificio plurifamiliar certificado en España por el estándar Passivhaus.

La PEP promueve y difunde las ventajas de las casas con sistemas pasivos de climatización. Este colectivo estima que se puede disminuir hasta un 75% el consumo de energía. Para ello hay que actuar (construir) a partir de cinco conceptos básicos:

Aislamiento térmico de suelos, muros y techos

Toda la envolvente de la casa debe estar perfectamente aislada. Es decir, que no haya intercambio de calor entre el interior y el exterior. Habrá que tener en cuenta el clima de la zona para calcular el grosor de los materiales aislantes que se utilicen. Cuanto más frío, más cantidad de material aislante.

Ventanas y puertas de altas prestaciones

Son los huecos naturales de las casas, por donde se suele perder o absorber una gran cantidad de calor. El cristal debe ser doble o triple. La mejor carpintería para el cerramiento, por sus propiedades térmicas y acústicas, es el PVC y la madera.

Eliminar los puentes térmicos

Son las pérdidas de calor que se producen en los ejes y las juntas, donde coinciden dos materiales distintos dejando huecos entre sí. La solución es no interrumpir la capa de aislamiento y, en el caso de que sea inevitable, colocar en esas zonas un aislante térmico adicional.

Sistemas de ventilación mecánicos con recuperación de calor

Permiten renovar el aire controlando la entrada y la salida, de tal manera que, si el aire es frío se aprovechará el calor generado por las personas y los aparatos eléctricos de la casa para aumentar su temperatura. Si por el contrario la temperatura exterior es alta, se expulsará el aire viciado refrescando el que entra. La inversión energética para lograrlo es muy baja.

El entorno tiene que ser estanco

No debe haber corrientes de aire. Eso permite que se controle la temperatura del interior de la casa con una mínima intervención de los sistemas de climatización.

FUENTE: www.20minutos.es