PATAGONIA ARGENTINA. Crece con velocidad el sistema de construcción con ladrillos de madera


Se afianza cada vez más el uso de los bloques de madera encastrados. Es una tendencia apta para regiones con nieve y fuertes vientos.

Los ladrillos de madera son usados con más frecuencia en las construcciones argentinas.

Son fabricados con madera de forestación de pino, lo que garantiza una aislación térmica, característica propia de la madera.

¿Cómo se entiende que este material se consuma más allá de las zonas montañosas del país? Es que cada vez más los proyectos de arquitectos buscan tener un impacto reducido de contaminación en el medio ambiente.

Este sistema que permite la construcción de un hogar con ladrillos de madera se conoce como BME, es decir, Bloque de Madera Encastrado.

“Río Negro” ha dado cuenta de esta tendencia en los últimos años con notas al respecto.

En visita periodísticas a una de las sedes de Corfone de Neuquén en Aluminé se tomó nota de cómo se construye con estos ladrillos que se superponen unos a otros unidos a través de listones, tarugos de madera y clavos metálicos, garantizando así una perfecta vinculación ; formando un entramado de madera y metal que finalmente se transforma en los muros de la vivienda. Posteriormente, la madera es protegida con sellador de juntas elásticas, asegurando la ausencia de filtraciones de aire y como protección de la madera a los agentes biológicos.

Estos bloques son fabricados con madera de forestaciones de pino ponderosa en la Patagonia argentina.

Los bloques son de madera maciza y tienen una medida de 3×5 pulgadas, por 40 cm de largo, con lo cual, las paredes no son huecas, sino todo lo contrario. Los bloques tienen ranuras por donde pasan tabiques que permiten el ensamble perfecto tanto en altura como hacia los costados. Cada ladrillo es clavado con la hilera inferior por 2 clavos espiralados y galvanizados de 6”, otorgando resistencia a la composición del muro. Las juntas son terminadas con un sellador especialmente desarrollado.

La vivienda se afirma por medio de brocas metálicas que atraviesan el bloque y se sujetan directamente a la platea de hormigón.

Características

del sistema BME

– Rápida construcción.

– Resistencia en muros portantes y no portantes.

– Mayores luces en entrepisos y cubiertas (accesibles y no accesibles).

– Disminución en las cargas de la edificación. No utiliza agua.

– Ahorra tiempos en la construcción ya que no hay que esperar el fraguado de los materiales.

– Reduce sustancialmente los desperdicios y generación de desperdicios en obra.

– Reduce el esfuerzo físico del los obreros.

Cualidades de

las edificaciones con

el sistema BME

– Muros robustos.

– Térmicos.

– Acústicos.

– Antisísmico.

– Antiestático.

– No condensa la humedad.

– Durables.

– Fácil mantenimiento.

– Excelentes terminaciones.

Hace una década atrás, el emprendedor cordobés Julio Nespeca quién supo unir las necesidades habitacionales con la abundante presencia de madera en la zona y creó el Bloque de Madera Encastrada (BME).

El apoyo de Corfone en Neuquén fue crucial no solo para la provisión de madera sino para derribar mitos y prejuicios. En este sentido, los neuquinos fueron pioneros en el uso de madera en la construcción.

El sistema de Nespeca fue aprobado y patentado en Córdoba en 2006. Un año más tarde ya se levantaba la primera vivienda en Neuquén, en Manzano Amargo. El proceso demoró sólo 34 días.

El BME tiene la capacidad de fusionar lo mejor de la construcción tradicional, con el nuevo concepto de vivienda sustentable y eficiencia energética argumentan sus seguidores.

“Es precisamente la posibilidad de ensamblar prácticamente en seco, la que hace que los tiempos de obra se reduzcan al extremo, y que el resultado final sea de alta calidad. Los estudios acústicos y térmicos indican que una pared de 12 cm constituida en BME equivale a 40 cm de mampostería con ladrillo cerámico. Se estima además que el consumo energético en una casa de este tipo es cinco veces menor a la de una casa tradicional”, han expresado especialistas a “Río Negro”.

En este sentido, las construcciones con ladrillos de madera son más que eco-amigables.

Los BME cumplen con

cualidades ecológicas:

-Se emplean maderas de bosques renovables de pino ponderosa.

– Utiliza 7 veces menos energía para calefaccionar o para refrigerar los ambientes.

– Se usa 80 veces menos energía en el proceso de elaboración de los bloques que la empleada para realizar un ladrillo cerámico.

– Importante ahorro de combustible en su traslado, debido a la densidad de los bloques (cuatro veces menor que un ladrillo cerámico).

Agencias y “Río Negro”

FUENTE: rionegro.com.ar