Tendencia mundial: diseñan vivienda para personas alérgicas


En España ponen a prueba una vivienda de origen alemán construida con sistema de bastidores de madera (platform frame), libre de sustancias tóxicas.

  • Inmueble libre de sustancias tóxicas cuyos elementos (cerramientos exteriores, tabiques, escalera interior, etc.) fueron producidos en Alemania
  • “Una vez terminada la obra, se comprobó la ausencia de sustancias potencialmente dañinas realizando un análisis del aire interior”

Lo que hoy en día está en boca de todos, en los años 70 revolucionó el mercado de la innovación constructiva, principalmente en Alemania, cuna de Baufritz, primer fabricante de viviendas ecológicas en Europa. Y es que Baufritz no sólo produce casas ecológicas, una media de 250 al año y siempre en su fábrica de Erkheim, caracterizadas por materiales no contaminantes y de bajo consumo energético, sino que la propia empresa somete a continuos controles y procesos de desarrollo sus productos, respaldado por un equipo de 20 biólogos especializados en diferentes ámbitos de la construcción.

La propiedad, en pleno montaje en el año 2012. EM

Esta empresa alemana ejecuta mediciones rutinarias de niveles de sustancias nocivas en fábrica y en obra. Es parte del servicio medir la calidad del aire dentro de la vivienda una vez terminada su construcción. Al estar hechas básicamente de madera, ya en el desarrollo de este material cada una de sus casas neutraliza un mínimo de 40 toneladas de CO2, una cantidad que equivale a las emisiones de un turismo medio en 200.000 kilómetros de recorrido y supera mucho las emisiones que se liberan en la propia construcción. Pero lo que más diferencia a Baufritz de otras compañías de su entorno es que no sólo es consecuente y respetuosa con el medio ambiente, sino también con los usuarios que habitarán estas casas, en muchos casos, reconoce la firma, personas con enfermedades crónicas o cáncer, alta sensibilidad a la contaminación medioambiental, sensibilidad química múltiple, electrohipersensibilidad o, simplemente, con alergias.

Detalle de la carpintería exterior junto a un filtro de aire. EM

Implantado con éxito en el mercado alemán e inglés, la primera y hasta el momento única incursión de este sistema innovador en España la podemos encontrar en la localidad madrileña de Miraflores de la Sierra, en 2012. Una vivienda libre de sustancias tóxicas, cuyos elementos (cerramientos exteriores, tabiques, escalera interior, etc.) fueron producidos en su totalidad en la fábrica de Erkheim y trasladados en varios camiones a este municipio para ser convenientemente ensamblados.El estudio madrileño Hollegha arquitectos se encargó de desarrollar este proyecto pionero y de hacer coincidir el sistema del productor alemán con las exigencias de la legislación española y los pasos de tramitación de licencia. “De esta experiencia salió una colaboración permanente entre las tres partes: fabricante, arquitecto y propiedad, que hoy en día permite que la contratación y construcción de una casa Baufritz para España transcurra sin obstáculos”, recuerda Brigitte Hollegha, fundadora de este estudio junto con Daniel Hollegha.”Teníamos claro que queríamos un entorno tan saludable como fuese posible. Sabíamos que, en Alemania, las casas Baufritz son un referente en construcción por la baja toxicidad y la alta calidad de los materiales utilizados y de los procesos de ensamblaje. Como en el mercado español no encontramos nada similar, nos decidimos por este sistema”, relata Ana Bartolomé, propietaria de la vivienda de Miraflores.

Material a través del que se ha conseguido el aislamiento térmico. EM

Cada casa es a medida. Además, el tiempo de ejecución fue muy breve: en dos días la casa quedaba levantada sobre la losa construida previamente y en cuatro meses más quedaban terminados los trabajos interiores (fontanería, electricidad, pintura, suelos, etc.). Más tiempo llevaron los trabajos preliminares, que comenzaron cuando desde Hollegha Arquitectos tuvieron que cuadrar las necesidades de Ana con las ordenanzas del municipio y, luego, obtener las licencias correspondientes.La base del sistema Baufritz es la composición del muro integral exterior, un sándwich de 37centíemtros de espesor con entramado estructural de madera. Su núcleo interior está formado por montantes estructurales de madera maciza y aislamiento térmico patentado por la firma. Asimismo, una placa de yeso natural y carbono con toma de tierra, también marca Baufritz, actúa de protección contra el fuego y como pantalla con una eficacia de hasta 99% contra las ondas electromagnéticas del ambiente exterior.Este muro, que es el resultado de más de 30 años de investigación y ha sido puesto a prueba en cientos de edificios, se produce a medida en fábrica y se lleva a la obra una vez ha sido terminado. Toda la construcción está hecha sin el uso de materiales potencialmente tóxicos como suelen ser los barnices, pegamentos o materiales aislantes. Como ejemplo, el aislamiento térmico utilizado es de virutas de madera procedente de la fabricación de las estructuras. Para proteger la madera contra incendio, insectos y hongos, se utilizan sustancias ecológicas como suero y soda alcalina. Los barnices se sustituyen por resina natural.

El inmueble dispone de un tradicional salón comedor del inmueble. EM

“Una vez terminada la obra, se comprobó la ausencia de sustancias potencialmente dañinas realizando un análisis del aire interior de la casa”, comenta Hollegha. En este sentido, la vivienda de Miraflores, de 265 metros cuadrados construidos, se equipó además con un sistema de ventilación natural controlada que filtra polen y contaminación a la vez que reduce la pérdida de energía por diferencias de temperatura.Para garantizar no sólo la eficiencia energética sino también el alto nivel ecológico y la ausencia de sustancias tóxicas, se descarta la combinación con materiales existentes. “Sin embargo”, apunta Hollegha, “se utiliza sin problemas para ampliaciones, siempre cuando se puede construir un completo volumen nuevo”. Al ser una construcción ligera y seca de paneles prefabricados, es ideal también para ampliaciones en altura y reduce muchísimo el tiempo de construcción. De hecho, el sistema se está aplicando tanto a casas unifamiliares como a edificios de viviendas.Dependiendo de acabados, equipamiento y costes de urbanización, una casa Baufritz cuesta entre 2.000 y 3.000 euros por metro cuadrado construido. A cambio, su comprador tendrá una vivienda sana, de gran ahorro energético y mínimo impacto medioambiental.

FUENTE: www.elmundo.es/economia